{"id":5111,"date":"2016-09-03T18:37:27","date_gmt":"2016-09-03T21:37:27","guid":{"rendered":"http:\/\/gtella.test\/?p=5111"},"modified":"2023-04-18T06:37:37","modified_gmt":"2023-04-18T09:37:37","slug":"el-papel-que-desempenan-las-calles-compartidas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/guillermotella.com\/pt\/artigos\/el-papel-que-desempenan-las-calles-compartidas\/","title":{"rendered":"El papel que desempe\u00f1an<br> las calles compartidas"},"content":{"rendered":"<p>Durante el siglo pasado nos hemos abocado a reconstruir la calle para el autom\u00f3vil, para garantizar su desplazamiento. Sin embargo, a partir de un cambio de paradigma en el uso y goce de la calle y en consonancia con los debates internacionales recientes, nuestras ciudades han comenzado a recuperar el espacio p\u00fablico para los ciudadanos. Se trata, en efecto, de la aplicaci\u00f3n del concepto de <i>calles compartidas<\/i>, que apela al dise\u00f1o de espacios en los centros urbanos para mejorar su calidad de vida. El desaf\u00edo es c\u00f3mo desactivar la segregaci\u00f3n de la calle para cada modo de desplazamiento.\u00a0Esto implica eliminar los dispositivos de control de tr\u00e1nsito<!--more-->.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/El-papel-de-las-calles-compartidas-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5116\" src=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/El-papel-de-las-calles-compartidas-1.jpg\" alt=\"El papel de las calles compartidas 1\" width=\"640\" height=\"710\" srcset=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/El-papel-de-las-calles-compartidas-1.jpg 640w, https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/El-papel-de-las-calles-compartidas-1-270x300.jpg 270w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/p>\n<address><i style=\"color: #808080; line-height: 1.5em;\">Fuente<\/i><span style=\"color: #808080; line-height: 1.5em;\">: Ximena Ocampo (dir), \u201cCalles Compartidas\u201d, d\u00e9rive LAB, 2015: 32.<\/span><\/address>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em;\">As\u00ed tambi\u00e9n, requiere retornar a la calle como espacio p\u00fablico m\u00e1s que como v\u00eda de circulaci\u00f3n, a partir de estrategias de pacificaci\u00f3n del tr\u00e1nsito motorizado, tanto en intensidad como en nivel de servicio. Es necesario para ello\u00a0nivelar la rasante a una sola plataforma y\u00a0generar una superficie continua que no priorice el tr\u00e1nsito vehicular, de modo que todos los actores deban interactuar y negociar su paso por el espacio.<\/span><\/p>\n<p>El deterioro de las calles supone efectos en los patrones de movilidad y en la calidad de vida urbana. Mientras menos atractiva sea, los usuarios se encontrar\u00e1n menos atra\u00eddos a pasar tiempo en ellas para realizar sus actividades sociales. De esta manera, caminar y andar en bicicleta se convierten en situaciones no deseadas. Esto incide en la sensaci\u00f3n de seguridad, generando que cada vez m\u00e1s actividades que tradicionalmente se realizaban en el espacio p\u00fablico, pasen a desarrollarse en el espacio privado.<\/p>\n<p>La calle es el principal espacio p\u00fablico tanto por su extensi\u00f3n como por su accesibilidad y actividades que contiene. All\u00ed se produce el encuentro social y el fortalecimiento de las relaciones de vecindad. Y se caracteriza tambi\u00e9n porque all\u00ed se establece la articulaci\u00f3n entre distintos modos, con notable supremac\u00eda de unos sobre otros. Con lo cual, la propia vitalidad que supone la vida urbana demanda un dise\u00f1o sensible y flexible que reconozca la diversidad de roles que cumple la calle en los diferentes contextos urbanos.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/El-papel-de-las-calles-compartidas-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5117\" src=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/El-papel-de-las-calles-compartidas-2.jpg\" alt=\"El papel de las calles compartidas 2\" width=\"640\" height=\"710\" srcset=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/El-papel-de-las-calles-compartidas-2.jpg 640w, https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/El-papel-de-las-calles-compartidas-2-270x300.jpg 270w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/p>\n<address><i style=\"color: #808080; line-height: 1.5em;\">Fuente<\/i><span style=\"color: #808080; line-height: 1.5em;\">: http:\/\/methleys.headstogether.org\/homezones\/launch-f.html<\/span><\/address>\n<h2>Espacios de tr\u00e1nsito y de segregaci\u00f3n<\/h2>\n<p>La ciudad actual establece, promueve y reproduce un tipo de relaciones basadas en una divisi\u00f3n social marcada -representada en cuestiones econ\u00f3micas- por barreras f\u00edsicas y simb\u00f3licas sobre el territorio, donde los tradicionales lugares de socializaci\u00f3n que se daban sobre la trama abierta de la ciudad se ven reemplazados por otros bien diferenciados en cuanto a usos, y separados en el espacio urbano. A su vez, dichos lugares se orientan a una demanda de consumidores determinada y se emplazan en espacios privados.<\/p>\n<p>En este sentido, la horizontalidad que deber\u00eda caracterizar el uso y las relaciones en el espacio p\u00fablico, y que a la vez se expresan en su estructura f\u00edsica, se desdibujan y entran en conflicto. As\u00ed, los espacios p\u00fablicos se transforman en meros medios de tr\u00e1nsito y de paso, los ciudadanos se vuelven usuarios y las soluciones se ven dominadas por apuestas privadas. En consecuencia, se observa una fuerte tendencia en la cual las calles de hoy desarrollan un comportamiento preminentemente de tr\u00e1nsito y de segregaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Bajo este paradigma la ciudad actual pareciera estar compuesta por un conjunto de partes, de fragmentos conectados por redes y flujos (de informaci\u00f3n, de comunicaciones, de v\u00edas, de relaciones sociales). Propone as\u00ed un atravesamiento del espacio para llegar de un fragmento a otro, pero ese tr\u00e1nsito se da de manera fugaz y aislada, lo que no permite (o mejor dicho coarta) las relaciones interculturales, la pluralidad, la diversificaci\u00f3n de actividades y, por fin, el goce de las actividades propias de la vida urbana.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/El-papel-de-las-calles-compartidas-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5118\" src=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/El-papel-de-las-calles-compartidas-3.jpg\" alt=\"El papel de las calles compartidas 3\" width=\"640\" height=\"440\" srcset=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/El-papel-de-las-calles-compartidas-3.jpg 640w, https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/El-papel-de-las-calles-compartidas-3-300x206.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/p>\n<address><i style=\"color: #808080; line-height: 1.5em;\">Fuente<\/i><span style=\"color: #808080; line-height: 1.5em;\">: elaboraci\u00f3n propia en base http:\/\/bit.ly\/28Ko461<\/span><\/address>\n<h2>Demanda un dise\u00f1o sensible y flexible<\/h2>\n<p>Los espacios de tr\u00e1nsito, que en la actualidad se atraviesan velozmente con la avidez de llegar de un objetivo a otro, desde otra perspectiva podr\u00edan observarse como fines en s\u00ed mismos, que en vez de inducir a tratar de evitarlos o franquearlos lo m\u00e1s r\u00e1pido posible, inviten a disfrutarlos, a compartir actividades y grupos sociales y, sobre todo, a permanecer en ellos; brindando empat\u00eda simb\u00f3lica y alternativas de usos. Se trata de recuperar los atributos que caracterizaron hist\u00f3ricamente a las ciudades y a sus espacios p\u00fablicos.<\/p>\n<p>La calle, entonces, se erige como elemento fundamental del espacio p\u00fablico y para ello es necesario recuperar su esencia; su capacidad como facilitadora de la comunicaci\u00f3n y la interconexi\u00f3n entre personas y lugares; y evitar que su uso vaya en detrimento de esa necesidad de encuentro, comunicaci\u00f3n, movilidad y accesibilidad. Que la supremac\u00eda que alguna vez le ha sido cedida -o usurpada- al transporte automotor sea por lo menos examinada con el objetivo de lograr espacios m\u00e1s equitativos, amables, transitables y \u201cusables\u201d.<\/p>\n<p>Para que los ciudadanos sean actores principales, las calles no tienen que orientar su predominancia a un modo de locomoci\u00f3n, generalmente el m\u00e1s grande, el m\u00e1s fuerte, el m\u00e1s pesado. El concepto de \u201cCalles Compartidas\u201d propone un cambio de paradigma en el uso de la calle, eliminando la segregaci\u00f3n por velocidades, tipos de transporte y lugares de tr\u00e1nsito, promoviendo as\u00ed espacios verdaderamente compartidos donde se ejerce el derecho de tr\u00e1nsito libre en forma de solidaridad, empat\u00eda, respeto y cuidado mutuo.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/El-papel-de-las-calles-compartidas-4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5119\" src=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/El-papel-de-las-calles-compartidas-4.jpg\" alt=\"El papel de las calles compartidas 4\" width=\"640\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/El-papel-de-las-calles-compartidas-4.jpg 640w, https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/El-papel-de-las-calles-compartidas-4-300x187.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/p>\n<address><i style=\"color: #808080; line-height: 1.5em;\">Fuente<\/i><span style=\"color: #808080; line-height: 1.5em;\">: elaboraci\u00f3n propia en base a http:\/\/www.myajc.com\/<\/span><\/address>\n<h2>Criterios para compartir el espacio p\u00fablico<\/h2>\n<p>Ante esta situaci\u00f3n resulta imperioso atacar los factores de segregaci\u00f3n de la calle para cada modo de desplazamiento, nivelar la rasante a una sola plataforma, generar una superficie continua que no priorice el tr\u00e1nsito vehicular, de modo que todos los desplazamientos deber\u00e1n interactuar y negociar su paso. Esto implica retornar a la calle como espacio p\u00fablico integral m\u00e1s que como una mera v\u00eda de circulaci\u00f3n, a partir de estrategias de pacificaci\u00f3n del tr\u00e1nsito motorizado, tanto en intensidad como en nivel de servicio.<\/p>\n<p>El crecimiento exponencial del tr\u00e1nsito vehicular gener\u00f3 congestionamientos, poluci\u00f3n e incidentes viales. Para intentar mitigarlos se sucedieron intentos de reconstrucci\u00f3n de la calle, reconociendo su esencial importancia para la vida urbana. No obstante, esa reconstrucci\u00f3n ha sido primordialmente orientada al autom\u00f3vil, para garantizar y mejorar su desplazamiento, incluso en \u00e1reas centrales. Debemos crear espacios sist\u00e9micos e integrados que tiendan a la recuperaci\u00f3n de esa calidad de vida urbana.<\/p>\n<p>El dise\u00f1o de calles compartidas tiende a cualificar el ambiente construido, aumentar el capital social, mejorar la seguridad, incrementar la vitalidad y, en lugar de ejercer control, promover la libertad de movimiento. Requiere de un cambio sustancial en la forma de percepci\u00f3n de la calle, donde los automovilistas se sientan invitados a un espacio preminentemente orientado al peat\u00f3n para la recreaci\u00f3n, la socializaci\u00f3n y el ocio y, por ende, deben conducir de acuerdo a esa premisa para evitar situaciones ca\u00f3ticas y\/o peligrosas.<\/p>\n<p>Esto implica entonces: disminuir la velocidad de los veh\u00edculos, facilitar la movilidad de las personas y fomentar la interacci\u00f3n social. De manera que se requiere para ello eliminar el dominio del autom\u00f3vil en calles residenciales, propender al el sentido de comunidad, alentar una mayor diversidad de actividades, reducir la segregaci\u00f3n social, particularmente entre las personas mayores, incrementar las oportunidades para el juego de ni\u00f1os, mejorar la seguridad y recuperar el uso activo del espacio p\u00fablico.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/El-papel-de-las-calles-compartidas-5.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5120\" src=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/El-papel-de-las-calles-compartidas-5.jpg\" alt=\"El papel de las calles compartidas 5\" width=\"640\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/El-papel-de-las-calles-compartidas-5.jpg 640w, https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/El-papel-de-las-calles-compartidas-5-300x187.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/p>\n<address><i style=\"color: #808080; line-height: 1.5em;\">Fuente<\/i><span style=\"color: #808080; line-height: 1.5em;\">: http:\/\/blog.gresleyabas.com.au\/?p=825<\/span><\/address>\n<pre><span style=\"line-height: 1.5em;\">\u00a9 Guillermo Tella &amp; Jorge Amado<\/span><\/pre>\n<address><span style=\"color: #808080;\"><a href=\"http:\/\/www.plataformaurbana.cl\/archive\/2016\/06\/30\/el-papel-de-las-calles-compartidas-como-recuperar-calidad-de-vida-en-el-espacio-publico\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"color: #808080;\"><i>En: Tella, Guillermo y Amado, Jorge (2016), \u201cEl papel de las calles compartidas: c\u00f3mo recuperar calidad de vida en el espacio p\u00fablico\u201d. Santiago (Chile): Revista Digital Plataforma Urbana (junio 30).<\/i><\/span><\/a><\/span><\/address>\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desculpe, este conte\u00fado s\u00f3 est\u00e1 dispon\u00edvel em Espa\u00f1ol.<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-5111","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-articulos"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/guillermotella.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5111","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/guillermotella.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/guillermotella.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/guillermotella.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/guillermotella.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5111"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/guillermotella.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5111\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5574,"href":"https:\/\/guillermotella.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5111\/revisions\/5574"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/guillermotella.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5111"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/guillermotella.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5111"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/guillermotella.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5111"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}