{"id":3301,"date":"2011-11-26T13:08:09","date_gmt":"2011-11-26T16:08:09","guid":{"rendered":"http:\/\/gtella.test\/?p=3301"},"modified":"2011-11-26T13:34:39","modified_gmt":"2011-11-26T16:34:39","slug":"paradigma-de-la-autogestion-la-produccion-social-del-habitat","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/guillermotella.com\/en\/papers\/paradigma-de-la-autogestion-la-produccion-social-del-habitat\/","title":{"rendered":"Paradigma de la autogesti\u00f3n<\/br> en la producci\u00f3n del h\u00e1bitat"},"content":{"rendered":"<p>La reciente crisis argentina iniciada a fines de 2001 indujo a un estado particular de activaci\u00f3n de novedosos modos de expresi\u00f3n de la sociedad. Si bien con el paso del tiempo ese clima de renovaci\u00f3n de las pr\u00e1cticas sociales fue reabsorbido por la estructura institucional y la clase pol\u00edtica que desat\u00f3 la crisis, se han desarrollado importantes avances en la producci\u00f3n social del h\u00e1bitat, como experimento de responsabilidad colectiva. Dada la diversidad de la realidad urbana y su dificultosa persistencia en el tiempo, estas pr\u00e1cticas se instalaron como nuevas formas de conocimiento y de diseminaci\u00f3n de un fen\u00f3meno de autogesti\u00f3n incipiente<!--more-->.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-3303\" title=\"Paradigma de la autogesti\u00f3n 01\" src=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-01.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"270\" srcset=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-01.jpg 640w, https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-01-300x126.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>La aprobaci\u00f3n de la Ley 341 en la ciudad de Buenos Aires permiti\u00f3 la entrega de subsidios y cr\u00e9ditos para la construcci\u00f3n de vivienda social por parte del Estado a cooperativas y organizaciones intermedias, que cambiaron el eje de sus acciones para encolumnarse en proyectos de construcci\u00f3n superadores de la actual situaci\u00f3n de d\u00e9ficit habitacional de sus integrantes.<\/p>\n<p>Por este medio, grupos de diversos or\u00edgenes en el campo social, relacionados en otro tiempo a la ocupaci\u00f3n de inmuebles como el MOI (Movimiento de Ocupantes e Inquilinos), grupos integrantes del bloque piquetero como el MTL (Movimiento Territorial de Liberaci\u00f3n) o las mismas Madres de Plaza de Mayo, hoy en d\u00eda se encuentran en actividad plena para la producci\u00f3n de vivienda social.<\/p>\n<p>Desde esta perspectiva, el presente trabajo pretende dar cuenta de experiencias recientes de <em>contraurbanizaci\u00f3n<\/em>, que tienen en esencia un esp\u00edritu contestatario a las nuevas formas de expansi\u00f3n diferencial de la ciudad. Se trata de la construcci\u00f3n autogestiva de vivienda social que pone en pr\u00e1ctica acciones e instrumentos de contenci\u00f3n e inclusi\u00f3n, con el prop\u00f3sito de mitigar los efectos de estas asimetr\u00edas.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-3304\" title=\"Paradigma de la autogesti\u00f3n 02\" src=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-02.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-02.jpg 640w, https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-02-300x215.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<h2><strong>Crisis y conductas autogestionarias<\/strong><\/h2>\n<p>La crisis econ\u00f3mica y social que estall\u00f3 en el pa\u00eds en diciembre de 2001 indujo a un estado particular de activaci\u00f3n de la vida pol\u00edtica a trav\u00e9s de renovados modos de expresi\u00f3n de la sociedad. Los sectores medios de la poblaci\u00f3n, perjudicados por la inmovilizaci\u00f3n de sus dep\u00f3sitos bancarios, protagonizaron la protesta urbana no s\u00f3lo frente a los bancos sino en la extensi\u00f3n de las ciudades.<\/p>\n<p>Desde ese entonces, el golpe de cacerolas por las calles se asocia al descontento de la clase media argentina con base preferencial en la ciudad de Buenos Aires. La movilizaci\u00f3n callejera contribuy\u00f3 asimismo a la formaci\u00f3n de las asambleas barriales las cuales discutieron agendas propias surgidas de las preocupaciones de los mismos ciudadanos y establecieron, al menos por un tiempo, una se\u00f1al de ruptura con la conducta m\u00e1s elemental de la simple protesta, generando la expectativa de un cambio cualitativo en la construcci\u00f3n de pol\u00edticas democr\u00e1ticas de base.<\/p>\n<p>En otro lugar del escenario, organizaciones de desocupados relacionados a los sectores m\u00e1s empobrecidos -designados por los medios de comunicaci\u00f3n como \u201cpiqueteros\u201d-, tomaron diferentes posiciones contestatarias frente a la crisis en curso. Con mayor o menor nivel de dependencia hacia las estructuras partidarias tradicionales, los grupos piqueteros han desarrollado acciones para el despliegue de una econom\u00eda social y se han movilizado a diario mediante manifestaciones relativas al reclamo de mejores condiciones de vida; pugnando por variadas formas de recomposici\u00f3n para mitigar los efectos del desempleo que en 2002 super\u00f3 el 20%.<\/p>\n<p>Las acciones reparadoras del tejido social deteriorado posteriores a la crisis, y desarrolladas desde el interior de la sociedad civil, debieron ser instancias \u00fatiles para la construcci\u00f3n de nuevos modos de interacci\u00f3n ciudadana y la oportunidad para una reflexi\u00f3n sostenida en el tiempo sobre la particular coyuntura que impuls\u00f3 a experiencias de autogesti\u00f3n y construcci\u00f3n colectiva.<\/p>\n<p>Es esa particular reacci\u00f3n ante la situaci\u00f3n de crisis la raz\u00f3n por la cual los m\u00faltiples estudios que se han hecho sobre el fen\u00f3meno argentino han puesto principal atenci\u00f3n en el repertorio de estrategias sociales como las asambleas barriales -en el contexto pol\u00edtico de reformulaci\u00f3n de las estructuras partidarias y las representatividades-, las empresas recuperadas por sus trabajadores -en el contexto de la vida productiva y el \u00e1mbito laboral-, o los clubes de trueque -en el contexto de la revisi\u00f3n de los modelos econ\u00f3micos instituidos-.<\/p>\n<p>Ha llegado a interpretarse al caso argentino como un laboratorio social -la crisis como laboratorio-, o como un campo de estudio sobre el agotamiento de las recetas neoliberales. Sin embargo, es sabido que poco tiempo despu\u00e9s ese clima de renovaci\u00f3n de las pr\u00e1cticas sociales fue reabsorbido por la estructura institucional y la clase pol\u00edtica que desat\u00f3 la crisis.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de explicar las razones de la desaparici\u00f3n progresiva de la impronta autogestiva que desatara la crisis, se describen en adelante algunas muestras de su concreta existencia como paradigma en el terreno de la producci\u00f3n social del h\u00e1bitat, as\u00ed como tambi\u00e9n de las dificultades por las que atraviesan los intentos de construcci\u00f3n colectiva y participativa de la vivienda de inter\u00e9s comunitario.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-3305\" title=\"Paradigma de la autogesti\u00f3n 03\" src=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-03.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"430\" srcset=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-03.jpg 640w, https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-03-300x201.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<h2><strong>La impronta de los planes estatales<\/strong><\/h2>\n<p>Las acciones p\u00fablicas en materia de pol\u00edtica habitacional se han caracterizado por ser poco estables, parciales y, en muchos casos, inconsistentes con otras pol\u00edticas del gobierno. Han sido tambi\u00e9n fragmentadas institucionalmente, incapaces de abordar el problema habitacional de los grupos de menores ingresos en toda su magnitud, fomentando la construcci\u00f3n de viviendas de costos incompatibles con la capacidad de pago de la poblaci\u00f3n, o beneficiando a familias de niveles de ingresos superiores, por citar algunos de los problemas.<\/p>\n<p>A principios de la d\u00e9cada del setenta, se cre\u00f3 el Fondo Nacional de la Vivienda (FONAVI) con el prop\u00f3sito de generar una masa de recursos espec\u00edficos destinada a financiar las actividades tendientes a resolver el problema habitacional de la poblaci\u00f3n de menores ingresos. Despu\u00e9s de una experiencia de m\u00e1s de treinta a\u00f1os, los problemas en materia habitacional que impulsaron su creaci\u00f3n persisten en gran parte, habi\u00e9ndose agravado en los 90 por el deterioro de las condiciones generales de vida de los sectores de menores ingresos.<\/p>\n<p>En sus comienzos el FONAVI se solvent\u00f3 a trav\u00e9s de la deducci\u00f3n de la masa asalariada de un porcentaje que promediaba el 5% de los ingresos mensuales de los empleados en relaci\u00f3n de dependencia, situaci\u00f3n laboral que en aquel tiempo inclu\u00eda a la mayor parte de los trabajadores en actividad. Durante la d\u00e9cada del ochenta y mediados de la del noventa, la actividad de la construcci\u00f3n de viviendas colectivas en manos del estado argentino alcanz\u00f3 su punto de inflexi\u00f3n.<\/p>\n<p>Se llegaron a construir desde 1976, s\u00f3lo mediante el FONAVI, poco m\u00e1s de 500 mil viviendas en todo el pa\u00eds. Este nivel de producci\u00f3n comienza a disminuir en 1992 cuando los gobiernos provinciales comenzaron a administrar las cada vez m\u00e1s reducidas partidas del fondo. El Estado descentraliz\u00f3 la pol\u00edtica habitacional, distribuyendo a las provincias el dinero recaudado para tal fin que en aquel entonces comenz\u00f3 a ser tomado de una parte del impuesto a los combustibles.<\/p>\n<p>El seguimiento del fen\u00f3meno de renovaci\u00f3n habitacional a trav\u00e9s de las operatorias de vivienda desarrolladas por los planes instrumentados desde el Estado, nos se\u00f1ala la modificaci\u00f3n paulatina de los imaginarios relacionados con los \u00e1mbitos de representaci\u00f3n o de expresi\u00f3n de la vida social. Los grandes conglomerados de vivienda colectiva p\u00fablica de los setenta, estructurados a trav\u00e9s de monobloques unificados por pasarelas y conectores, derivaron en modelos de agrupamientos no superiores a los cuatro niveles de altura hacia mediados de los ochenta, con espacios comunitarios m\u00e1s contenidos, en complejos no mayores a las doscientas unidades.<\/p>\n<p>Poco a poco, las operatorias han tendido a producir combinatorias entre viviendas colectivas y agrupamientos con loteo y vivienda individual. Finalmente, una gran cantidad de proyectos son construidos s\u00f3lo con una matriz de vivienda unifamiliar en una sola planta, con posibilidad de crecimiento. Lo cierto es que formaron parte de un proceso de reducci\u00f3n del inter\u00e9s social por la vivienda colectiva sobre todo en lo que hace a la consolidaci\u00f3n territorial de las \u00e1reas suburbanas.<\/p>\n<p>En la \u00faltima d\u00e9cada el fen\u00f3meno de poblaci\u00f3n de los barrios cerrados de viviendas unifamiliares alcanz\u00f3 el medio mill\u00f3n de habitantes s\u00f3lo en el \u00e1rea aleda\u00f1a a la ciudad de Buenos Aires, una cifra holgadamente superior a la conseguida por la inversi\u00f3n estatal en viviendas colectivas. Las pol\u00edticas estatales casi ausentes y el predominio de la concepci\u00f3n neoliberal puesta en juego durante los noventa, fueron los m\u00e1s v\u00e1lidos argumentos para que el mercado inmobiliario tomara el control del suelo y de los h\u00e1bitos suburbanos con la promesa de mayor seguridad y el de una vida serena y apacible, entre otras ventajas.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-3313\" title=\"Paradigma de la autogesti\u00f3n 04\" src=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-04.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"430\" srcset=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-04.jpg 640w, https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-04-300x201.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<h2><strong>Democracia econ\u00f3mica y democracia disciplinar<\/strong><\/h2>\n<p>El modelo se consolid\u00f3 como una opci\u00f3n v\u00e1lida para la poblaci\u00f3n urbana en general. Con la existencia del cr\u00e9dito, antes de la mencionada crisis, la clase media m\u00e1s ajustada tambi\u00e9n accedi\u00f3 a urbanizaciones privadas con menor capital de inversi\u00f3n. As\u00ed, la segmentaci\u00f3n del mercado trajo como consecuencia la expansi\u00f3n de distintos tipos de productos inmobiliarios. Y con ello comenzaron a proliferar tambi\u00e9n las estrategias de distinci\u00f3n socioecon\u00f3mica. Se produjo entonces un proceso insularizaci\u00f3n de la riqueza con una clara expresi\u00f3n de sus diferencias de mercado en un mismo contexto de segregaci\u00f3n territorial.<\/p>\n<p>El fen\u00f3meno de suburbanizaci\u00f3n de los sectores medios y altos de la sociedad se acopl\u00f3 diferencialmente a la trama suburbana ocupada por los sectores populares. La pol\u00edtica de concesi\u00f3n de los servicios p\u00fablicos -sus empresas y obligaciones- por parte del Estado, favoreci\u00f3 a estos nuevos grupos de desarrolladores que actuaron en sinton\u00eda con las empresas concesionarias en t\u00e9rminos del incremento del valor del suelo, una vez que se\u00a0 mercantilizaron los servicios p\u00fablicos estatales.<\/p>\n<p>Las nuevas autov\u00edas de conexi\u00f3n y acceso profundizaron las diferencias, y hasta los movimientos de suelos para nuevos emprendimientos -de transformaci\u00f3n y apreciaci\u00f3n de tierras anegadizas en zonas de paisaje lacustre- situaron a los barrios marginales en condiciones de peor calidad de vida en virtud del impacto f\u00edsico y ambiental provocado.\u00a0Con posterioridad a la crisis de 2001 y hasta la actualidad, la pol\u00edtica estatal de viviendas se ha concentrado en el Programa de Emergencia Habitacional y especialmente en el Programa Federal de la Construcci\u00f3n, conducido y centralizado nuevamente desde el Poder Ejecutivo Nacional a trav\u00e9s del Ministerio de Infraestructura y Planificaci\u00f3n Federal de la Naci\u00f3n.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-3314\" title=\"Paradigma de la autogesti\u00f3n 05\" src=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-05.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"430\" srcset=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-05.jpg 640w, https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-05-300x201.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>Dichos programas no llegan a\u00fan a incidir cuantitativamente, debido a la dificultosa aplicaci\u00f3n de la operatoria a los contextos particulares, en especial en lo relativo al suelo que debe ser provisto por los estados provinciales o municipales; sin mediar en ello ninguna pol\u00edtica de acceso a la tierra urbana. Las principales beneficiarias para la ejecuci\u00f3n de esta operatoria son las empresas constructoras, quedando fuera de toda participaci\u00f3n los destinatarios de las viviendas y las organizaciones de la sociedad civil.<\/p>\n<p>La construcci\u00f3n de la vivienda colectiva econ\u00f3mica, como manifestaci\u00f3n experimental del Estado, ha establecido -y aun establece- una relaci\u00f3n poco din\u00e1mica con los ciudadanos. La representaci\u00f3n ciudadana que ejercen las autoridades se invierte cuando el Estado prefigura de modo representativo la forma de vida de sus ciudadanos en un formato com\u00fan para todos. La habitual relaci\u00f3n jer\u00e1rquica de los medios productivos en el formato de licitaci\u00f3n (democracia econ\u00f3mica) o concurso (democracia disciplinar), impone y administra los riesgos de la operaci\u00f3n, que se traducen habitualmente en experiencias de prueba y error.<\/p>\n<p>El curso de los acontecimientos relatados anteriormente destaca dentro del sentido hist\u00f3rico de los mecanismos p\u00fablicos de acceso a la vivienda, la escasa incidencia o participaci\u00f3n de sus destinatarios en las diversas fases del proceso de producci\u00f3n. En este contexto la sanci\u00f3n de la Ley 341\/964 en la ciudad de Buenos Aires movi\u00f3 el eje tradicional de las pol\u00edticas habitacionales. Dicha ley permite la entrega de subsidios y cr\u00e9ditos con garant\u00eda hipotecaria para uso exclusivo y permanente de hogares de escasos recursos en situaci\u00f3n cr\u00edtica habitacional, no s\u00f3lo a destinatarios individuales, sino tambi\u00e9n a cooperativas y organizaciones intermedias.<\/p>\n<p>Circunscribir la autogesti\u00f3n del h\u00e1bitat popular s\u00f3lo a este hecho significar\u00eda disminuir lo que representa en verdad esta norma en su car\u00e1cter de emergente de un proceso anterior de construcci\u00f3n social, que cuenta con una larga historia y que a\u00fan no ha tenido la suficiente visibilidad como para poder cobrar la categor\u00eda de alternativa necesaria de los modelos habitacionales del estado. En rigor de verdad, la Ley 341 no es una normativa promotora de la autogesti\u00f3n sino una herramienta por la cual la autogesti\u00f3n impulsada desde organismos civiles ingres\u00f3 en el repertorio de las operatorias de vivienda.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-3315\" title=\"Paradigma de la autogesti\u00f3n 06\" src=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-06.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"430\" srcset=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-06.jpg 640w, https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-06-300x201.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<h2><strong>Desaf\u00edos de la participaci\u00f3n ciudadana<\/strong><\/h2>\n<p>La Ley 341 surge del marco de vigencia que le presta el art\u00edculo 31 de la nueva Constituci\u00f3n de la Ciudad de Buenos Aires y que apela a la promoci\u00f3n de los planes autogestionados. No obstante ello, vale decir que esta legislaci\u00f3n es el logro de un conjunto de agrupaciones que pugnaron por obtener alguna herramienta para encuadrar las acciones que las destacaron en sus luchas por una producci\u00f3n social del h\u00e1bitat que sit\u00fae al poseedor de la nueva vivienda como protagonista de su propia vida.<\/p>\n<p>Las agrupaciones sociales encontraron eco en una coyuntura pol\u00edtica particular y receptiva por parte de los legisladores que integraron en ese entonces una renovada estructura representativa. Por otro lado, el ente ejecutivo en temas de vivienda termin\u00f3 de conformar una mesa de trabajo para traducir las iniciativas de las experiencias de los grupos que atravesaron por la problem\u00e1ticas del acceso al techo propio y el reclamo del derecho a la ciudad.<\/p>\n<p>Esta ley, si bien fue sancionada en 2000, se puso en funciones reci\u00e9n despu\u00e9s de su modificatoria (Ley 964) en 2002 y tras la salida de las autoridades de la Comisi\u00f3n Municipal de la Vivienda -quienes hab\u00edan convocado a las organizaciones sociales para la tarea de reglamentaci\u00f3n mediante mecanismos participativos. Finalmente la ley fue reglamentada unilateralmente por el nuevo ente regulador de la ciudad en materia habitacional (Instituto de Vivienda de la Ciudad) sin participaci\u00f3n alguna de las organizaciones sociales.<\/p>\n<p>La crisis encuentra a esta ley reci\u00e9n reglamentada, como una oportunidad de transformaci\u00f3n de la penosa situaci\u00f3n nacional agravada por la devaluaci\u00f3n de la moneda y la profundizaci\u00f3n del desempleo. La contracara a esta situaci\u00f3n la impone su propia reglamentaci\u00f3n, que la convierte en una suerte de espejismo, dada las dificultades que ocasiona la compleja red burocr\u00e1tica para su efectiva implementaci\u00f3n. Los postulantes que desean aplicar en el \u201cPrograma de Autogesti\u00f3n de la Vivienda\u201d deben sortear cuarenta y cuatro instancias administrativas desde la recepci\u00f3n de la demanda hasta el momento de la recepci\u00f3n del certificado de obra.<\/p>\n<p>El proceso de aprobaci\u00f3n tanto del proyecto como del cr\u00e9dito no tiene un plazo l\u00edmite en el tiempo, lo cual se suma a las dificultades administrativas del circuito establecido para toda la gesti\u00f3n, que incluyen trabas y complejidades de toda \u00edndole. Tal parece que en este caso se comprueba nuevamente el nivel de disociaci\u00f3n entre la voluntad progresista de ciertas propuestas contenidas en el texto de las constituciones y estructuras de gobierno y la dificultad de su cumplimiento en las instancias de implementaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es imposible construir el relato de las recientes experiencias acontecidas en la ciudad de Buenos Aires sin hacer menci\u00f3n de los cuarenta a\u00f1os de trabajo cooperativo de lo que es la FUCVAM (Federaci\u00f3n Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua). La experiencia uruguaya opera como referente ineludible y verificable como modelo en sus m\u00e1s de 30 mil viviendas construidas y adjudicadas destac\u00e1ndose por su capacidad de resistencia al proceso dictatorial. El Movimiento de Ocupantes e Inquilinos (MOI) cita este modelo de acci\u00f3n inspiradora y referencial toda vez que debe hacer menci\u00f3n a su historia como organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El MOI, surgido a finales de la d\u00e9cada del ochenta, es el actor social que mayor desarrollo cobr\u00f3 como red institucional dedicada a la producci\u00f3n social del h\u00e1bitat en la misma ciudad de Buenos Aires. Su incidencia en la redacci\u00f3n y posterior aprobaci\u00f3n de la Ley 341, junto a la Mutual de Desalojados de La Boca y delegados de la Ex AU3, fue capital en relaci\u00f3n con el proceso de gestaci\u00f3n de la normativa que tomara como precedente a sus acciones en el per\u00edodo 1991-98. Sin marco normativo alguno, ni apoyo pol\u00edtico particular, el MOI impuls\u00f3 procesos de regularizaci\u00f3n dominial ante el gobierno nacional y municipal, as\u00ed como compras de lotes s\u00f3lo con recursos propios de familias ocupantes. Por este medio, grupos de diversos or\u00edgenes en el campo social, hoy en d\u00eda se encuentran en actividad plena para la producci\u00f3n de vivienda social.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-3316\" title=\"Paradigma de la autogesti\u00f3n 07\" src=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-07.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"430\" srcset=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-07.jpg 640w, https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-07-300x201.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<h2><strong>El Movimiento Territorial de Liberaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>El Movimiento Territorial de Liberaci\u00f3n (MTL) es una organizaci\u00f3n que lleg\u00f3 a integrar a unos 20 mil desocupados con representaci\u00f3n en 17 provincias. Hasta 2003 integr\u00f3 la FTV (Federaci\u00f3n de Tierra y Vivienda) y la CTA (Central de los Trabajadores Argentinos). Tambi\u00e9n form\u00f3 parte del Bloque Piquetero Nacional -entre los m\u00e1s combativos de los grupos de desocupados-,\u00a0 pero se alej\u00f3 tambi\u00e9n de sus antiguos compa\u00f1eros de marchas al poco tiempo de comenzar su etapa relacionada con la construcci\u00f3n de viviendas. El MTL integr\u00f3 asimismo el grupo que incidi\u00f3 para la aprobaci\u00f3n de la Ley 341. En la actualidad cuenta con 5 mil miembros a nivel nacional que se definen en t\u00e9rminos pol\u00edticos como opositores moderados.<\/p>\n<p>En los terrenos que alguna vez pertenecieron a un antiguo edificio industrial de Bunge y Born -Molinos R\u00edo de La Plata-, ubicados en Parque Patricios, se construy\u00f3 el primer complejo habitacional edificado por una cooperativa de acuerdo a fondos provistos por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en el marco de la mencionada ley. La Cooperativa \u201cEmetele\u201d, que comenz\u00f3 a funcionar en 2003, fue la primera en obtener los fondos previstos por el Programa de Autogesti\u00f3n de la Vivienda.<\/p>\n<p>El complejo posee 326 viviendas y fue construido mediante un cr\u00e9dito de 13.6 millones de pesos de la d\u00e9cima parte se destin\u00f3 a la adquisici\u00f3n del terreno y el inmueble. La superficie del predio ocupa casi 18 mil metros cuadrados y abarca dos manzanas de la trama urbana existente. El resto del cr\u00e9dito permiti\u00f3 la adquisici\u00f3n de los insumos que requiere la obra as\u00ed como al pago de las remuneraciones de los trabajadores de la Cooperativa que alcanzaron a un total de 400 hombres y mujeres.<\/p>\n<p>Precisamente la continuidad del trabajo del equipo t\u00e9cnico es percibida como uno de los mayores logros de la Cooperativa, a la luz de experiencias fallidas de otras cooperativas. Los arquitectos del estudio Pfeifer-Zurdo, m\u00e1s conocidos por proyectos concebidos dentro de las nuevas formas de recreaci\u00f3n y consumo establecidas en Argentina desde finales de la d\u00e9cada del ochenta, como el Tren y Parque de la Costa y el Alto Palermo Shopping, intervinieron en la elaboraci\u00f3n del proyecto del barrio y realizaron el estudio de suelo y la documentaci\u00f3n t\u00e9cnica de la obra.<\/p>\n<p>De los trabajadores que integran la Cooperativa y realizaban tareas en la obra, solo algunos de ellos fueron los adjudicatarios de las viviendas en funci\u00f3n de la mayor necesidad y el grado de compromiso militante. Las viviendas pod\u00edan ser pagadas por los beneficiarios en 30 a\u00f1os a tasa cero. El conjunto de viviendas cuenta con unidades de uno, dos y tres dormitorios distribuidas en edificios de cuatro plantas que encierran espacios de uso p\u00fablico a fin de facilitar situaciones de intercambio entre vecinos y el desarrollo de actividades a escala barrial.<\/p>\n<p>Como met\u00e1fora, el MTL como de grupo de activaci\u00f3n callejera, reemplaz\u00f3 el recurso del corte y de la interrupci\u00f3n del tr\u00e1nsito de las calles por la construcci\u00f3n y la apertura de una nueva. A partir de esta experiencia, Emetele comenz\u00f3 a prestar servicios como empresa constructora a otros conjuntos habitacionales. Por la Ley 341 la cooperativa tiene la opci\u00f3n de otorgar trabajo a sus miembros o tercerizar tareas a otras organizaciones. As\u00ed es como recientemente inici\u00f3 la construcci\u00f3n de 450 viviendas en la zona oeste de la ciudad.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n al futuro, los integrantes de Emetele se plantean seguir funcionando no s\u00f3lo para solucionar los posibles problemas de las unidades consolidadas sino tambi\u00e9n como empresa constructora cuyo \u00e1mbito de actuaci\u00f3n exceda los l\u00edmites del complejo e intervenga en el mercado formal como parte de la oferta de empresas constructoras de la ciudad. Por otra parte, se plantean constituir en el corto plazo una f\u00e1brica de carpinter\u00edas para suministrar material a la obra y luego proveer los productos que realicen en el mercado.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-3317\" title=\"Paradigma de la autogesti\u00f3n 08\" src=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-08.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-08.jpg 640w, https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-08-300x215.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<h2><strong>El Movimiento de Ocupantes e Inquilinos<\/strong><\/h2>\n<p>El Movimiento de Ocupantes e Inquilinos (MOI) surge a fines de la d\u00e9cada del ochenta como grupo formado en la consolidaci\u00f3n de los valores reivindicatorios del derecho a la ciudad, dentro del contexto de la Escuela de Arquitectura de La Plata y la influencia como mentor de Marcos Winograd. La opci\u00f3n del grupo en su intervenci\u00f3n en Buenos Aires en su primera etapa organizativa fue la de la ocupaci\u00f3n de inmuebles deshabitados, concentrando su acci\u00f3n estrat\u00e9gicamente en el \u00e1mbito de la ciudad.<\/p>\n<p>El fen\u00f3meno de la ocupaci\u00f3n de inmuebles se multiplic\u00f3 en toda la capital argentina en \u00e1reas degradadas como el Abasto o expropiadas por el Estado como los terrenos de la no construida autov\u00eda AU3. En sus documentos el MOI declara que traza sus huellas en un contexto de crisis urbana dentro del cual reivindica las pol\u00edticas de autogesti\u00f3n de las organizaciones cooperativas que le pelean al Estado los fondos necesarios para resolver sus necesidades de vivienda y h\u00e1bitat.<\/p>\n<p>La primera experiencia participativa y gestionada con el gobierno de la ciudad fue alcanzada en el ex edificio de Patronato de la Infancia (Padelai) a trav\u00e9s de la organizaci\u00f3n cooperativa y autogestionaria de las familias ocupantes del predio con la asistencia t\u00e9cnica de un grupo interdisciplinario de la Universidad de Buenos Aires y un conjunto de ONG\u00b4s, dentro de los carriles de receptividad encontrada en el gobierno local de entonces.<\/p>\n<p>La propuesta alcanzada para 1990 fue la regularizaci\u00f3n dominial y el reciclaje del antiguo edificio en un conjunto habitacional de 118 viviendas, 60 locales comerciales, jard\u00edn maternal y sal\u00f3n de usos m\u00faltiples. El cambio de autoridades impidi\u00f3 la concreci\u00f3n de las fases posteriores del proyecto, cuyo predio ubicado en el barrio de San Telmo termin\u00f3 siendo desalojado en 2003 luego de m\u00faltiples contramarchas.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-3318\" title=\"Paradigma de la autogesti\u00f3n 09\" src=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-09.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"410\" srcset=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-09.jpg 640w, https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-09-300x192.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>El proceso trunco del ex Padelai se concret\u00f3 finalmente con el reciclaje por autogesti\u00f3n de la cooperativa La Uni\u00f3n, ubicada en el \u00e1rea central de Buenos Aires, cuya regularizaci\u00f3n de dominio y mejora edilicia fue solventada con la colectivizaci\u00f3n de los fondos procurados por la adhesi\u00f3n a programas de la Subsecretar\u00eda de Vivienda de la municipalidad porte\u00f1a, del Programa Trabajar y de ahorros personales de los cooperativistas, de modo de materializar en 2003 el pago total del inmueble; ocho a\u00f1os despu\u00e9s del inicio del proceso de alojamiento de 20 familias en unidades totalmente rehabilitadas desde lo arquitect\u00f3nico y lo social.<\/p>\n<p>En 2005 el MOI desarrolla su primer proyecto dentro del contexto de la Ley 341, la cooperativa La Fabrica en el edificio de la antigua Editorial Amorrortu. Tambi\u00e9n en el barrio de Barracas se realiza en ese a\u00f1o el proyecto de reciclaje del edificio de otra f\u00e1brica para alojar la tradicional\u00a0 feria de dise\u00f1o y decoraci\u00f3n Casa FOA. El desarrollo cooperativo alcanzado por esta organizaci\u00f3n reside en el desdoblamiento de las etapas que no s\u00f3lo integran la construcci\u00f3n de la vivienda, sino que forman un ciclo que incluye la formaci\u00f3n profesional, la propiedad colectiva y la ayuda mutua, reclamando niveles de compromiso que conllevan a un orden de meritos en los beneficios a percibir, debido a que los beneficiarios de las viviendas son los mismos que llevan adelante todas las instancias del proceso de producci\u00f3n social del h\u00e1bitat.<\/p>\n<p>El MOI integra la Central de los Trabajadores Argentinos desde 1993. Como movimiento, su organigrama est\u00e1 compuesto en la actualidad por nueve cooperativas, una escuela de adultos, un jard\u00edn maternal, m\u00f3dulos de capacitaci\u00f3n y formaci\u00f3n de oficios constructivos y de pol\u00edtica autogestionaria, \u00e1rea de proyectos, capacitaci\u00f3n e investigaci\u00f3n, \u00e1rea internacional (con delegaci\u00f3n en la Secretar\u00eda Latinoamericana de la Vivienda Popular y la Coalici\u00f3n Internacional del H\u00e1bitat), un \u00e1rea de comunicaci\u00f3n y un \u00e1rea de salud con espacio para la atenci\u00f3n primaria. Su transformaci\u00f3n mayor ha sido el paso de la ocupaci\u00f3n de inmuebles a la mejora del h\u00e1bitat dentro de los par\u00e1metros de soluci\u00f3n habitacional.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-3319\" title=\"Paradigma de la autogesti\u00f3n 10\" src=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-10.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-10.jpg 640w, https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-10-300x215.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<h2><strong>La Asociaci\u00f3n Madres de Plaza de Mayo<\/strong><\/h2>\n<p>La Asociaci\u00f3n Madres de Plaza de Mayo (AMPM) surge como organizaci\u00f3n civil legalmente constituida tiempo despu\u00e9s que se convirtiera en un exponente elocuente a nivel internacional de la lucha por los derechos humanos. Su principal actividad y su rol hist\u00f3rico ha sido la b\u00fasqueda de la verdad y la justicia en torno a los miles de personas que desaparecieron durante la dictadura miliar que se iniciara en 1976 en la Argentina. La AMPM es una de las diversas organizaciones civiles de familiares de v\u00edctimas del terrorismo de Estado, las cuales no ocultan sus diferencias en diversos aspectos relacionados con los modos de interpretar sus objetivos, acciones y alineamientos pol\u00edticos.<\/p>\n<p>La AMPM, en funci\u00f3n de sus posibilidades como organismo civil, ha desplegado un considerable n\u00famero de actividades de inserci\u00f3n en la vida social y cultural. En la actualidad cuenta con universidad, biblioteca popular, librer\u00eda, centro editor de publicaciones, peri\u00f3dico, caf\u00e9 literario, radio, feria de artesanos. En el \u00faltimo tiempo sum\u00f3 una nueva actividad al constituirse como empresa constructora de vivienda social en barrios precarios conocidos en la Argentina como villas de emergencia.<\/p>\n<p>Construy\u00f3 un complejo de 36 viviendas en la villa de emergencia N\u00ba 15 gracias a un acuerdo con el Ministerio de Derechos Humanos y Sociales del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. El proyecto se ubica a un costado de la estructura abandonada del hospital de tuberculosos que Per\u00f3n nunca lleg\u00f3 a inaugurar \u2013lo impidi\u00f3 el golpe de Estado de 1955\u2013. Los vecinos llaman el \u201cElefante Blanco\u201d a la gigantesca mole de cemento que puede verse desde varias cuadras a la redonda.<\/p>\n<p>Las viviendas cuentan con 60 metros cuadrados en planta baja y dos pisos. Son edificadas mediante un sistema de origen italiano de paneles de poliestireno expandido envueltos en una doble malla de acero a los que se les proyecta concreto con un compresor y una pistola especial. Meses despu\u00e9s, el entonces Jefe de Gobierno cedi\u00f3 a las Madres la estructura del hospital inconcluso para que se construya un hospital y una escuela como parte del proyecto de AMPM \u201cSue\u00f1os Compartidos\u201d.<\/p>\n<p>A partir de la experiencia de la Villa 15 -conocida popularmente como Ciudad Oculta-, la Asociaci\u00f3n Madres de Plaza de Mayo, decidi\u00f3 continuar con la construcci\u00f3n de viviendas como proyecto institucional. Recientemente a la AMPM se le ha adjudicado una licitaci\u00f3n p\u00fablica del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires a trav\u00e9s de la Corporaci\u00f3n Buenos Aires Sur, organismo al cual pertenece el predio sobre el que se realizar\u00e1 el nuevo barrio de 432 viviendas, en las casi cuatro hect\u00e1reas disponibles para la construcci\u00f3n de viviendas sociales que pertenec\u00edan a lo que iba a ser el Parque Indoamericano. La construcci\u00f3n e intervenci\u00f3n en el h\u00e1bitat no tard\u00f3 en extenderse a otros lugares del pa\u00eds, como Chaco o Neuqu\u00e9n (450 viviendas).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-3327\" title=\"Paradigma de la autogesti\u00f3n 11\" src=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-111.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-111.jpg 640w, https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-111-300x215.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<h2><strong>La autogesti\u00f3n como pol\u00edtica de vida<\/strong><\/h2>\n<p>Contra las dificultades en lo relativo a la gesti\u00f3n y el acceso a las condiciones de instrumentaci\u00f3n de la Ley 341, puede decirse que igualmente constituy\u00f3 una herramienta de importante valor para un amplio campo de organizaciones, movimientos, partidos pol\u00edticos y cientos de familias en estado de necesidad habitacional. M\u00e1s de 2500 familias adquirieron 110 inmuebles de localizaci\u00f3n urbana consolidada y cerca de 400 cooperativas y asociaciones, que aglutinan a 8600 familias, est\u00e1n impulsando proyectos en distintas etapas.<\/p>\n<p>Este paradigma de la autogesti\u00f3n ha demostrando en los hechos su presencia en tiempos de la peor crisis y la productividad ante el s\u00f3lo est\u00edmulo de una ley que ni siquiera ha sido generosa o, m\u00e1s precisamente eficiente, en su reglamentaci\u00f3n. Asimismo es posible interpretar que los mecanismos autogestivos adquieren real sentido, porque s\u00f3lo son posibles cuando se logra complementar la formaci\u00f3n del empleo con la demanda de vivienda: de ese modo \u00fanicamente se convierten en competitivos para un escenario que coteja en el armado de sus ecuaciones las reglas del mercado inmobiliario.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos de los grupos que en la actualidad act\u00faan en la producci\u00f3n social del h\u00e1bitat debe decirse que no terminaron de constituirse como un bloque con mayor fuerza de negociaci\u00f3n y que asumieron los mismos niveles de diferenciaci\u00f3n y competitividad que el com\u00fan de las empresas del mundo del consumo. No han tardado en surgir diferencias entre los variados actores del campo popular en relaci\u00f3n a la acci\u00f3n que el Estado ejerce sobre las instituciones beneficiarias de fondos para la construcci\u00f3n de viviendas, referidas a la contraprestaci\u00f3n de orden pol\u00edtico.<\/p>\n<p>En el centro de la escena aparece entonces un problema jur\u00eddico-legislativo a resolver, relativo a la definici\u00f3n de una operatoria que equilibre la relaci\u00f3n entre el Estado en sus roles ejecutivos y las organizaciones sociales, manteniendo en todos los casos sus respectivas autonom\u00edas. El uso discrecional de los fondos destinados a vivienda a estados municipales y provinciales o a organizaciones que se manifiesten favorables a los gobiernos de turno acaban por desarmar el car\u00e1cter representativo de las administraciones elegidas democr\u00e1ticamente.<\/p>\n<p>En todo caso, la pregunta que aparece frente a este presente es sobre la posibilidad de un avance hacia una construcci\u00f3n m\u00e1s democr\u00e1tica del h\u00e1bitat, tanto en el uso del suelo como en la concepci\u00f3n de las operatorias mismas, contemplando nuevas alternativas que incluyan a la sociedad civil desde una ingenier\u00eda de implementaci\u00f3n sustentable. Es preciso entonces considerar la convivencia en un mismo tiempo de estos dos modelos de sociedad: el de la \u201cautogesti\u00f3n reconstructiva\u201d y el de la \u201cautonom\u00eda protegida\u201d para situar el rol del estado en la definici\u00f3n de pol\u00edticas que planteen en esencia un esp\u00edritu contestatario a las nuevas formas de expansi\u00f3n diferencial de la ciudad, poniendo en pr\u00e1ctica acciones e instrumentos de contenci\u00f3n e inclusi\u00f3n, con el prop\u00f3sito de mitigar los efectos de las asimetr\u00edas.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-3328\" title=\"Paradigma de la autogesti\u00f3n 12\" src=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-12.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-12.jpg 640w, https:\/\/guillermotella.com\/wp-content\/uploads\/Paradigma-de-la-autogestion-12-300x215.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong style=\"font-family: Consolas, Monaco, 'Courier New', Courier, monospace; font-size: 12px; line-height: 18px; white-space: pre;\">\u00a9 Guillermo Tella &amp; Gustavo Di\u00e9guez<\/strong><\/p>\n<address> <\/address>\n<address><em><a href=\"http:\/\/www.ub.es\/geocrit\/-xcol\/363.htm  \" target=\"_blank\"><span style=\"color: #888888;\">En: Tella, Guillermo y Di\u00e9guez, Gustavo. (2008), \u201cEl paradigma de la autogesti\u00f3n: producci\u00f3n social del h\u00e1bitat en Argentina tras la crisis c\u00edvico-institucional de 2001\u201d. X Coloquio Internacional de Geocr\u00edtica. Universidad de Barcelona (Espa\u00f1a).<\/span><\/a><\/em><\/address>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La reciente crisis argentina iniciada a fines de 2001 indujo a un estado particular de activaci\u00f3n de novedosos modos de expresi\u00f3n de la sociedad. 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