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Guillermo Tella

Artículos

Ciudad
y edadismo

La emergencia de los viejenials en la gestión local..

Foto: https://www.tomorrow.city/es/neom-arabia-saudi/

 

  1. CIUDAD Y EDADISMO EN LA GESTIÓN LOCAL
  • Los procesos recientes de construcción de la ciudad dan cuenta de dos rasgos estructurales a considerar: a) la indómita y dispersa expansión urbana y b) el creciente envejecimiento poblacional; circunstancias que demandan una imperiosa adaptación de políticas públicas.
  • La gestión de la ciudad tiene el propósito de contribuir a la mejora de la calidad de vida de la población. Sin embargo, predominan respuestas estereotipadas, desestimando requerimientos específicos de vejeces, de infancias, de diversidades, de discapacidades.
  • Este proceso hoy interpela muy fuertemente a las ciudades para impulsar transformaciones de espacios más accesibles para todos. Esto implica liderar una gestión de la ciudad que fomente la inclusión a la vida urbana a toda la comunidad de pertenencia.

 

  1. EVOLUCIÓN DEL ENVEJECIMIENTO POBLACIONAL
  • El año 1960 presenta una pirámide progresiva donde predomina la natalidad y retracción de la población mayor.
  • El año 2020 se observa una pirámide pareja, en forma de bulbo, de tipo regresiva, con estancamiento de población.
  • El año 2060 se espera un retroceso significativo de nacimientos y un incremento notorio de la población mayor a 65 años.

 

  1. DESAFÍOS EN LA GESTIÓN DE LA CIUDAD

En las ciudades se concentra la mayor cantidad de población, de inversiones, de conocimiento, de innovación. Son motores de la economía y de la producción, de la creatividad, del desarrollo social, con mayor generación del producto bruto.

Sin embargo, las ciudades también son detonadoras de conflictos si no están debidamente gobernadas, si tienen un desarrollo social inequitativo, si son económicamente inviables, si son depredadoras del ambiente, si excluyen a colectivos sociales.

Tornar una ciudad en “amigable” constituye un impostergable cambio de paradigma en la gestión local, capaz adaptar servicios públicos y estructuras físicas a las necesidades de su población, con la pretensión de contribuir a la mejora de la calidad de vida.

 

  1. ACTUAR ANTE EL EDADISMO EN LA CIUDAD

Para 2060 el 20% de la población mundial será mayor de 65 años. Este fenómeno se debe al aumento de la esperanza de vida y a sus condiciones de bienestar. Asimismo, instalan a la silver economy como uno de los pilares de la economía mundial.

Sin embargo, los adultos mayores terminan siendo víctimas de distintas formas de discriminación simplemente por su edad -edadismo-, que se manifiestan en actitudes y en comportamientos que limitan o reducen su participación efectiva en la sociedad.

Como respuesta a tal edadismo, a la discriminación por motivos de edad, tan arraigado en nuestra cultura, emergen en la ciudad los viejenials, un movimiento social que reivindica el derecho de las personas mayores a ser tenidas en cuenta.

 

  1. EL PAPEL DE LOS VIEJENIAL EN LA CIUDAD

El envejecimiento poblacional trae consecuencias para todo el conjunto de la sociedad, en el mercado laboral, en el mercado financiero, en la demanda de bienes y servicios, en la estructura familiar, en los lazos intergeneracionales.

Desde esa línea, en las próximas décadas muchos países estarán sometidos a presiones fiscales y políticas debido a las necesidades de asistencia sanitaria, pensiones y protecciones sociales de este grupo de población en aumento.

Como reacción a las respuestas orientadas a los estereotipos hegemónicos, este movimiento reivindica el valor de esta etapa de la vida, en la que se puede participar en la sociedad tan activamente como en cualquier otro momento.

 

  1. CUSTODIAR EL ENVEJECIMIENTO ACTIVO

Si bien el desarrollo de las SmartCities se ha focalizado en la eficiencia energética, la sostenibilidad ambiental y el despliegue de infraestructuras, es fundamental gestionar el territorio con perspectiva de los adultos mayores, asumiendo a la accesibilidad como principio.

Esto implica tender hacia el diseño universal, donde las personas puedan envejecer sin necesidad de adaptación conflictiva. Es necesario que la administración pública se implique haciendo que sus espacios y mecanismos que sean accesibles para todos.

Una ciudad amigable define un entorno urbano integrador y accesible, capaz de custodiar el envejecimiento activo, alentando un desarrollo social inclusivo, sin barreras ni discriminaciones, con capacidad interactuar con seguridad, dignidad y autonomía.

 

  1. HACIA UNA CIUDAD AMIGABLE CON LA EDAD

Un lugar debe conectar con los recuerdos, con la historia, con la comunidad, con la identidad. Pensar la ciudad requiere de una mirada desde el envejecimiento activo que nos permita generar un espacio público de calidad para beneficio a todos los habitantes.

“Las ciudades serán tan buenas como sus propios líderes lo sean” señala Norman Foster. Esto implica dotar un hábitat accesible que asegure un desarrollo social equitativo en el que ningún grupo social ni etario se sienta excluido y donde el espacio público los integre.

Implica trabajar en programas dirigidos a mejorar la accesibilidad en espacios públicos y privados, en los itinerarios, en la edificación, en la comunicación, en la prestación de servicios a partir de la utilización de las TIC desde la noción del diseño universal.

 

  1. ALGUNOS CASOS DE BUENAS PRÁCTICAS
  2. a) Vivienda adaptada: Diseño de espacios sin barreras, alentándolas a medida que sus habitantes van envejeciendo.
  3. b) Ciudades 8-80: Modificar los espacios públicos para lograr el bienestar de todas las personas, ya sean niños de 8 años como adultos mayores de 80 años.
  4. c) Smart-Mobility: Movilidad inteligente para favorecer a las personas mayores, especialmente cuando se requiere de esfuerzo.
  5. d) Co-housing Senior: Complejos colectivos y Centros de Día, con equipamientos comunes y áreas para realizar actividades educativas.
  6. e) Comunidad Inteligente: Plataforma de colaboración social entre residentes de un barrio para establecer relaciones de solidaridad, amistad y colaboración.
  7. f) Wheel Power: “Potencia de la rueda” con sensores que detectan niveles de contaminación atmosférica y acústica para su posterior evaluación.

 

  1. GESTIONAR CON INTELIGENCIA LA CIUDAD

Es una ciudad que aporta herramientas para: a) el diseño de itinerarios y de recorridos urbanos, b) la mejora de las condiciones de la edificación existente, c) los dispositivos para una comunicación inmediata, d) la dotación de servicios y prestaciones de asistencia.

Sus principales ejes de actuación son: a) edificios y calles libres de todo tipo de barreras, b) barrios seguros para moverse con confianza, c) participación activa en actividades de recreación, d) servicios específicos de apoyo comunitario y de asistencia sanitaria.

Finalmente, subrayar que el desarrollo de una ciudad no será “inteligente” si no aspira a equiparar oportunidades en el uso y goce de la ciudad al conjunto de sus ciudadanos de pertenencia, incluyendo a los viejenials al proceso de tomar de decisiones.

 

  1. CONSIDERACIONES PARA UNA GESTIÓN LOCAL

En consecuencia, para una gestión inteligente de la ciudad debemos apuntar a:

  • La construcción de capital social comunitario

Por una participación activa de todos los ciudadanos sobre las decisiones urbanas, comprometidos por un hábitat mejor.

  • La construcción de una accesibilidad inclusiva

Por una ciudad que incorpore “inteligencia” para la toma de decisiones más amigables con la edad y, por ende, más accesibles para todos.